02/06/2026
El pasado sábado estuvimos en la Feria de la Biodiversidad Pirenaica de Aínsa, una iniciativa que reúne a entidades, productores, divulgadores y proyectos comprometidos con la conservación del territorio, la educación ambiental y la biodiversidad del Pirineo.
Nos sentimos orgullosos de formar parte de un encuentro donde se habla de algo que también forma parte de nuestra forma de entender el vino: el equilibrio entre paisaje, biodiversidad y actividad humana.
Porque una viña no es solo una viña.
Es suelo vivo, insectos, aves, cubierta vegetal, pastores, agricultores y personas que cuidan un territorio para que siga teniendo futuro.
Gracias al CTA Biodiversidad Pirenaica, a la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y a todas las entidades que trabajan para conservar aquello que hace único al Pirineo.
Desde el Prepirineo aragonés, seguimos defendiendo que los grandes vinos nacen en territorios vivos.