10/06/2016
La Harina Integral, un Beneficio para la Salud.
La harina integral es el producto resultante de la molturación del grano de trigo entero, sin separación de ninguna parte de él. A diferencia de la harina blanca o refinada, la harina integral conserva la cubierta exterior del grano de trigo (o salvado) y el germen de trigo, componentes que contienen una gran cantidad de fibra, ácidos grasos esenciales, minerales, vitaminas del complejo B y hierro. La harina blanca, por el contrario, se obtiene únicamente por molturación del endospermo, parte interna del grano de trigo formada en su mayoría por almidón y algo de proteínas.
Esta diferencia en su elaboración hace que la harina blanca y la integral, así como los productos derivados de ellas, sean distintas a nivel nutricional. Al conservar el salvado y el germen de trigo, la harina integral destaca por lo siguiente:
Posee una cantidad de fibra 3 veces superior a la harina blanca: la harina integral contiene 9 gramos de fibra/100 gramos de harina frente a la harina blanca que solo contiene 3.5g de fibra/100g.
Alto contenido en vitaminas y minerales: Vitaminas del complejo B, esenciales para el metabolismo de hidratos de carbono y grasas; Vitamina E, un activo antioxidante; Hierro, Potasio, Magnesio y Zinc.
Contiene una mayor cantidad de ácidos grasos esenciales.
Todas estas características le confieren a la harina integral y a los productos elaborados a partir de ella, un valor nutricional superior al de la harina blanca.
La elevada cantidad de fibra hace que los alimentos elaborados con harina integral posean un bajo índice glucémico (IG). Esto es beneficioso para nuestro organismo, ya que los alimentos de bajo IG producen una respuesta glucémica postpandrial inferior evitando que se produzcan estados de hiperinsulinemia. La presencia de fibra en el alimento hace que los hidratos de carbono sean absorbidos de forma lenta y gradual, manteniéndose así estables los niveles de glucosa en sangre durante más tiempo, y por lo tanto produciendo una sensación de saciedad más prolongada. El seguimiento de unas pautas de alimentación de bajo índice glucémico se relaciona con la prevención de determinadas enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, la obesidad, el síndrome metabólico e incremento de riesgo cardiovascular.
Además, el alto contenido en fibra convierte a la harina integral en un alimento idóneo para prevenir y tratar el estreñimiento y la hipercolesterolemia, ya que la fibra disminuye la absorción de lípidos a nivel intestinal, al mismo tiempo que aumenta la motilidad.